Para quienes desean ir más lejos…

Explorar el Universo para comprender mejor nuestro lugar en él.

¿Qué es la cosmología?

Según el diccionario, la cosmología es la ciencia que estudia la estructura, el origen y la evolución del Universo considerado en su conjunto.
La palabra proviene del griego «Kosmos» (orden, armonía) y «logos» (ciencia, discurso lógico).

Comprender el cómo

En su sentido estricto, la cosmología es una rama de la física, que intenta responder a la pregunta: ¿cómo funciona físicamente el universo?

Interrogar el porqué

En su sentido amplio, es un enfoque multidisciplinario que combina la física, la química, la biología, con la filosofía, la geografía, la historia, la antropología, la arqueología, el estudio de las religiones, las artes, y otros enfoques humanos y sociales.

Explora no solo el cómo del universo, sino también el porqué. Lo visible, pero también lo invisible.

¿Y la autocosmología?

Esta palabra fue inventada por Brian Swimme.

Literalmente, la autocosmología es el estudio del universo para comprenderse a uno mismo.

Al tejer juntas la experiencia personal y la trayectoria cósmica, la autocosmología no solo enseña hechos sobre el universo, sino la toma de conciencia, de manera vivida y sentida, de que somos el universo en forma humana. Es a la vez un enfoque científico, un cuestionamiento existencial, una práctica contemplativa, y una forma de despertar a nuestra naturaleza cósmica.

De acuerdo, pero ¿qué me aporta
en mi vida cotidiana?

La caminata del tiempo profundo «¿Quién soy? Una exploración de mis raíces cósmicas» es una experiencia autocosmológica, entre muchas otras. ¿Qué puede aportarme esta experiencia?

1. La autocosmología contribuye a transformar la relación con uno mismo.

Cuando tomo conciencia de que pertenezco a una especie entre los miles de millones que han existido, en un planeta llamado Tierra que gira alrededor del Sol, una de las 200.000 millones de estrellas de nuestra galaxia, ella misma una de los 2 billones de galaxias del universo visible, es probable que mi identidad habitual —mis preocupaciones cotidianas, mi ego, mi historia personal— pierda cierta relevancia, y que mi vida me parezca insignificante. Por el contrario, cuando tomo conciencia de que soy el resultado de 13.800 millones de años de evolución cósmica, de que polvo de estrellas corre por mis venas, y de que el universo se observa a sí mismo a través de mi conciencia, mi imagen en el espejo cambia: de «soy un individuo en el mundo» a «soy el cosmos en forma humana». De repente, mi vida gana una importancia considerable. En otras palabras, explorar mis raíces cósmicas revela dos polos esenciales de mi identidad: mi naturaleza a la vez insignificante y extraordinaria. Esta toma de conciencia nutre dos cualidades esenciales para navegar por la vida: la humildad y la autoestima. Cabe destacar que esta doble perspectiva no es nueva —está en el corazón de varias tradiciones contemplativas— pero la autocosmología le da un anclaje científico contemporáneo que la hace accesible a personas que no se identifican con la espiritualidad tradicional.

2. La autocosmología nutre el sentimiento de pertenencia a la comunidad universal, y transforma la relación con el otro.

Uno de los grandes sufrimientos de la conciencia contemporánea es la soledad ontológica —el sentimiento de ser un individuo aislado en un universo indiferente. La autocosmología ofrece una respuesta radical a este sufrimiento: no estoy solo, formo parte de una familia universal cuyos ancestros nacieron hace 13.800 millones de años, y soy hermano del pez, del océano y de la supernova. «Ser una familia universal» no es una metáfora —es una reconfiguración profunda de mi identidad y de mis relaciones con el otro. Según Thomas Berry, «el universo no es una colección de objetos, sino una comunión de sujetos». La doble transformación de la relación con uno mismo y de la relación con el otro me ayuda a encontrar y vivir mi propio lugar en el universo.

3. La autocosmología transforma cada experiencia ordinaria en una experiencia extraordinaria.

Cuando tomo conciencia de que el agua que trago ha viajado durante cuatro mil millones de años por los cuatro rincones del mundo, de que la sensación de calor en mi piel resulta de un encuentro improbable entre dos estrellas, de que el milagro no es tanto caminar sobre el agua como caminar sobre la Tierra, de que el ser humano no tiene el monopolio de la conciencia —lo cotidiano se transforma. Cada experiencia «ordinaria» se vuelve extraordinaria, un momento de asombro y gratitud que amplía la conciencia y reorienta los valores, sin ninguna intervención sobrenatural.

4. La autocosmología ofrece otra perspectiva sobre la conciencia.

Según Brian Swimme, «la conciencia no es una capacidad del universo, sino un modo de ser del universo. Nosotros, los seres humanos, permitimos que la conciencia despierte. La conciencia no es algo que el ser humano posee o hace —es algo que se hace en él. Somos sus testigos, la experimentamos». Cuando los seres humanos viven una caminata del tiempo profundo, el universo se observa y reflexiona sobre sí mismo. Mi toma de conciencia individual es una manifestación de una experiencia universal, la conciencia, que sigue siendo un gran misterio.

¿Quién es Brian Swimme?

Brian Thomas Swimme es profesor en el California Institute of Integral Studies de San Francisco, y cofundador del programa «Filosofía, Cosmología y Conciencia». Es coautor de la obra fundadora The Universe Story (1992), escrita con su mentor de toda la vida Thomas Berry, así como de The Journey of the Universe (2011), redactado con Mary Evelyn Tucker, The Universe is a Green Dragon (1984), The Hidden Heart of the Cosmos (1996) y Cosmogenesis: An Unveiling of the Expanding Universe (2022), un ensayo autobiográfico en el que comparte la evolución de su propia conciencia frente a la cosmogénesis. Su obra se dedica a las implicaciones culturales, ecológicas y espirituales de la cosmología evolutiva contemporánea, prolongando el legado de Georges Lemaître, Pierre Teilhard de Chardin y el historiador de culturas Thomas Berry.

¡Otras actividades que no te puedes perder!

Conferencia: Del Big Bang a nuestras vidas

Ser humano en un universo en evolución

Una velada con el cosmólogo Brian Swimme

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Seminario exploratorio: Habitar la Tierra de otra manera

Del cosmos a los ecosistemas vivos: claves para atravesar las crisis y actuar juntos

Con Brian Swimme y Gauthier Chapelle

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